Mundo de ficçãoIniciar sessãoKAELA:
No respondí a lo que dijo Kaesar; vi cómo se le cerraban los ojos, así que lo cubrí con una sábana. Sequé despacio mi largo cabello mientras lo observaba preocupada.
—Debemos dormir con él para que sane más rápido —escuché a mi loba Laila—. Fue una suerte que trajeras todos esos antídotos humanos.—Sí, dijeron que últimamente habían escuchado que lo






