Mundo ficciónIniciar sesiónLUNA ARTEMIA:
Todo el palacio se quedó en silencio, congelado ante el eco de aquellos aullidos que resonaban como un presagio ominoso. Mi corazón se detuvo por un instante, reconociendo el profundo significado de lo que acabábamos de escuchar. Hacía décadas que esas dos manadas no unían sus voces de esa manera, y el sonido me heló la sangre en las venas.
—¿Ves lo que has provocado con tu soberbia? —espet&ea






