Cuando Clara llegó a la pastelería, Paula ya tenía la cafetera en marcha y Martina hojeaba una revista sin prestarle atención. El ambiente, aunque cálido, estaba cargado de algo más. Expectativa. Preocupación. Tal vez una mezcla de ambas.
—Hoy hay algo en el aire —murmuró Martina, mirando por la ventana—. ¿Lo sientes?
Clara dejó su bolso detrás del mostrador, sin responder. Llevaba días sintiéndose en el centro de una tormenta invisible. A su alrededor todo parecía seguir como siempre, pero dent