Capítulo 107. Mi vida sin Leandro.
POV GINEVRA
¿Qué carajos había hecho?
La pregunta no fue un arrebato. Fue una línea clara, fría, que se me instaló en la cabeza mientras miraba la pared conocida del cuarto de mi infancia. Afuera, la casa seguía en silencio. Valentina aún dormía. El mundo no se había enterado de nada.
Me levanté despacio. No quería ruido, ni testigos. En el baño, el espejo me devolvió una imagen sobria, casi ajena. Ojos cansados, expresión contenida. Ningún dramatismo visible. Eso me inquietó más que el llanto.