El reloj del hospital marca las 6:17 p.m. cuando Ethan entra a la habitación, cerrando la puerta con cuidado tras de sí.
Han sido unos días extenuantes con todo lo del juicio y ahora, con la espera del veredicto. Los abogados de Ethan están bastante confiados de aue el tribunal fallará a su favor, pero siempre está esa duda persistente que grita en su cabeza: ¿"y si no"?
A pesar del temor constante que siente, Ethan sabe que ya no hay nada más que pueda hacer. Mostró todas sus cartas sobre la