CAPÍTULO 164
Sin vuelta atrás
En el momento en que Grayson salió y el suave clic de la puerta resonó por la habitación, la sonrisa de Linda se quebró. No se desvaneció, se hizo añicos. Su rostro se contorsionó en algo afilado, frío, irreconocible comparado con la dulce expresión que tenía hacia Grayson apenas unos segundos antes.
Le temblaban las manos, no de miedo, sino de una furia tan intensa que apenas podía respirar.
Cuatro días.
Él le había dado cuatro días.
Su propio hijo.
Su propia sangre.
Su propio escudo cuidadosamente cuidado... eligiendo a esa mujer en lugar de a ella.
Vivian.
Linda apretó la mandíbula al pensar en su nombre.
Siempre había sabido que Vivian era débil, emotiva, fácil de manipular. Siempre había creído que Grayson la veía de la misma manera: una esposa frágil que necesitaba orientación, alguien a quien podía tolerar pero en quien nunca podría confiar realmente.
Pero esta noche lo había cambiado todo.
Esa noche, Vivian había encontrado su voz.
Esa noche, Gra