CAPÍTULO 163
La Grieta en la Fachada
Vivian no tenía intención de escuchar a escondidas.
De hecho, después de que Grayson saliera de la habitación, intentó obligarse a recostarse y descansar. Su cuerpo lo necesitaba, y su mente ya estaba agotada por todo lo sucedido en las últimas horas. Pero en cuanto oyó voces agudas —apagadas, agudas, tensas—, todo su cuerpo se tensó.
El corazón le dio un vuelco.
Sabía exactamente de dónde venían esas voces.
El tono de Grayson era inconfundible, incluso amor