CAPÍTULO 165
Cambios de Atmósfera
Vivian no pudo dormir esa noche.
La casa se sentía extraña.
Demasiado silenciosa.
Demasiado quieta.
Demasiado pesada.
Era el tipo de silencio que no tranquilizaba, sino que advertía.
Un silencio con pulso.
Un silencio que parecía respirar.
Un silencio que se aferraba a las paredes como niebla a punto de espesarse.
Vivian permaneció sentada en el borde de la cama mucho después de que Grayson entrara al baño para ducharse, con los dedos entrelazados y la mente dá