Capítulo 120
Atrapada en el guante
El apartamento se sentía más pesado de lo habitual, el aire denso, casi sofocante. Había intentado distraerme —ordenando un poco, mirando la pared, incluso dando unos pasos—, pero nada funcionaba. A cada segundo, mi mente volvía a él. Grayson. Mi esposo. El hombre que debería haber sido mi ancla, mi protector, mi hogar. Y, sin embargo, esta noche, parecía más distante, más… inalcanzable.
Oí el suave clic de sus zapatos en el suelo antes de que apareciera. El corazón me dio un vuelco; una mezcla de alivio y temor me inundó a la vez. Lo observé entrar en la habitación, con naturalidad, pero con esa misma intensidad en la mirada que me hacía sentir segura y aterrorizada a la vez.
Al principio no me vio, demasiado absorto en su teléfono, escribiendo con una precisión que sugería concentración, pero también… discreción. Sentí una opresión en el pecho. Algo en su postura, la forma en que sus dedos se cernían sobre la pantalla, las miradas rápidas para aseg