Siempre has sido tan amable.
La expresión llena de curiosidad de Emma fue reemplazada por un ceño fruncido al escuchar las palabras de Marco.
Por un momento se quedó en silencio, esperando que él dijera que era una broma. Que soltara una risa incómoda, que bajara la mirada, que confesara que solo intentaba romper la tensión de hace unos minutos con un comentario fuera de lugar.
Algo.
Lo que fuera.