Nueva York significaba Blackwood.
Emma se quedó quieta en su silla, con la espalda rígida y la mirada fija en su padre, como si estuviera esperando que en cualquier segundo él aclarara que todo era una broma de mal gusto o un malentendido administrativo.
Intentó atribuirlo al cansancio del viaje, a la emoción del reencuentro, a cualquier cosa que sonara lógica, aunque la expresión de Peter no le dio espacio para esa ilusión.
Se veía serio, sí, y al mismo tiempo tenía ese bril