Vamos a New York.
De regreso a la sala de juntas, Peter retomó el control de la reunión y confirmó la asistencia de Hartley Group a la Semana de la Moda en Nueva York.
Juanto a Emma viajarían Peter, Margaret, Mateo y Caleb, además del equipo clave que necesitaban para sostener la agenda sin improvisaciones, porque el vuelo quedaba pautado para dentro de cinco días.
Así que, antes de que alguien pudiera emocionarse demasiado, Peter recordó lo obvio y al mismo tiempo lo urgente, la empresa debía quedar impecable, organizada al milímetro, porque durante esos días los padres de Caleb serían quienes tomarían las riendas.
Luego mencionó un posible proyecto de colaboración, un punto que sonó lo suficientemente importante como para que varios ejecutivos se enderezaran en sus asientos, y entonces anunció que también invitaría a Celeste Bouchard, quien se encargaría únicamente de los contratos con la marca que se sumaría al acuerdo.