—Yo no estuve ahí —dijo Nadia con firmeza, mirando a Jared directamente a los ojos—. Me enteré igual que tú, tío, por las fotos que han estado circulando por todas partes. No supe nada hasta que comenzaron a aparecer en todos lados.
Jared la observó detenidamente, sin contestar de inmediato. Ladeó ligeramente la cabeza, como si tratara de leer algo más allá de sus palabras.
—¿Estás segura?
—¿Qué te hace pensar que yo estuve allí? —preguntó Nadia, sin bajar la mirada, pero con el pulso acelerado