C104: No te cases.
La joven apretó los labios antes de hablar de nuevo.
—No voy a dejar a mi abuela sola. La razón por la que estoy haciendo todo esto es por ella. Yo quiero que esté ahí.
Aquellas palabras no eran un capricho, ni una simple excusa. Eran un reflejo de lo que Nadia sentía de verdad. Para ella, su abuela era más que un miembro débil y enfermo de la familia: era su único sostén emocional, la única figura que, a pesar de su fragilidad mental, le daba una especie de seguridad que no encontraba en nadie