103: Me están chantajeando.
Nadia estaba siendo asistida por varias mujeres que la preparaban para su boda. Le colocaban cuidadosamente el vestido blanco, alisando con esmero cada pliegue de la tela, mientras otras trabajaban en su peinado y maquillaje.
Sin embargo, en su interior, ella se sentía absolutamente devastada. Su semblante hablaba por sí solo: una expresión caída, opaca, desprovista de todo brillo. No había rastros de ilusión en sus ojos, ni un atisbo de felicidad en su boca. Había llorado tanto en los últimos