No debería importarme. Me repito eso mientras acomodo la manta sobre los pies de Camila y le acaricio el cabello con cuidado. No debería importarme si Liam habla con alguien más. No debería importarme si sonríe. No debería importarme nada… y sin embargo, aquí estoy, aferrada al borde de la camilla como si fuera mi ancla.
—¿Interrumpo? —dice una voz femenina a mis espaldas.
Me giro, y el aire se vuelve más denso. Alta, impecable, con un vestido caro y el cabello recogido como si hubiera salido d