—¿Y usted cómo sabía eso?— quiso saber Brishen por curiosidad.
Lilly se dio la vuelta con una mueca de incomodidad en los labios, bajó la mirada, con las manos juntas. A él le pareció ver en esa actitud a una niña que había sido descubierta en una travesura y temía el reproche.
Rio entre dientes. La verdad era que le resultaba demasiado gracioso descubrir ese contraste entre la madre estricta que había sido un momento atrás a la joven mujer que tenía en frente.
—¡Ay!¡Qué descaro!— soltó con