Sorprendía con qué la simpleza había conseguido conocer la verdad sobre la desaparición de Helena, quien había sido su madrina.
También, se sorprendió a sí mismo sintiendo algo similar a la envidia al ver la diferencia que lo separaba de esos mestizos: a ellos, su padre, sí los había reconocido. No como a él, que consiguió sobrevivir gracias a la buena voluntad de personas ajenas a su madre.
Saberlo y ser consciente de eso, incomodaba. Necesitaba sacarse a ese niño de encima si lo que quería