«Primero son tus dientes que tus parientes, Lulo.»
Insistió Roxana al verlo tan preocupado por su prima y, por si las dudas, lo envió a cortar leña para avivar las fogatas y mantenerlo ocupado. Pero, de todas formas, él era insistente, así que de un momento a otro se encontró con un hacha en la mano y mil ideas enredándose en su cabeza.
—“Primero tus dientes y luego tus parientes”… menuda idiotez…— masculló entre dientes mientras descargaba el hacha sobre un leño seco —¿Cómo diablos quieren q