Tomás empujó el carrito por el pasillo del supermercado.
Tres días habían transcurrido desde la intervención de Mía. El doctor le explicó que probablemente la darían de alta en cuatro o cinco días más. Una semana completa. Reposo estricto después.
Compró lo necesario. Frutas. Verduras. Cosas fáciles de digerir. Cosas que Mía pudiera comer sin esfuerzo.
Pagó en la caja. Tomó las bolsas. Salió al estacionamiento.
El sol pegaba fuerte. El asfalto irradiaba calor.
Caminó hacia su auto. Abrió la caj