Evelyn no usaba TikTok.
Esto era un hecho establecido en su familia, que lo trataba con una mezcla de indulgencia y leve desesperación. Lucas intentó enseñarle tres veces. Diana publicaba ahí con soltura pasmosa. Nathan no tenía cuenta pero ocasionalmente miraba por encima del hombro de Evelyn con la expresión de alguien que observa una costumbre extranjera.
Así que fue Diana quien la llamó el miércoles por la mañana.
—Tienes que ver algo.
—¿Qué tipo de algo?
—El tipo bueno. Siéntate.
El hashta