La habitación del bebé había sido el cuarto de los archivos.
Nadie lo llamaba así en voz alta, pero todos sabían que era eso: el cuarto donde Nathan guardaba documentos que no necesitaba con frecuencia pero que tampoco podía tirar, donde Evelyn había apilado las cajas de los ejemplares del libro que la editorial le enviaba, donde la silla que nadie usaba encontró su lugar definitivo junto a tres cajas de material de Carter & Cross de temporadas anteriores.
Un cuarto de cosas que no tenían otro