James llegó un domingo de febrero con la puntualidad de alguien que considera que llegar tarde es una forma de descortesía que no necesita explicación.
Lo hizo con Carol a su lado y dos adolescentes detrás, Daniel con la altura de los diecisiete años que todavía no saben del todo qué hacer con ella y Ethan con los quince años que van por el mundo con la velocidad de quien tiene más energía que destino.
Nathan abrió la puerta.
Los dos hombres se miraron durante un segundo con la mirada específic