Nathan condujo solo hasta Vermont.
Cuatro horas y veinte minutos de autopista con la música al volumen bajo que ponía cuando necesitaba pensar sin interferencias. No silencio absoluto: Nathan funcionaba peor en silencio absoluto, que tendía a amplificar lo que ya estaba ahí. Mejor algo de fondo, algo sin letra, algo que ocupara el espacio sin pedir nada a cambio.
El café era en un pueblo pequeño a veinte minutos de donde vivía James. Lo había elegido James. Había enviado la dirección con la mis