Alastor salió de la habitación con la mano ensangrentada y algunas gotas de sangre en su rostro, estaba tenso, pero el sabor a la venganza era delicioso.
Se lava las manos y sale de la casa a supervisar que todo siga en orden, y que sigan trabajando en las diversas tareas que tenían asignadas, una de ellas y la más importante, que el antiguo pozo que conectaba con las tuberías de la casa funcionara nuevamente.
Quería que todo estuviera cómodo para Jade, quiere darle una buena vida sin más dolor