Cinco años han pasado y sigo felizmente enamorada de ese alfa gruñón que busqué y por casualidad logré encontrar. Los recuerdos me abruman y me humedecen los ojos. La lucha para llegar hasta este punto fue tan dura, en un momento perdí la esperanza y él, me demostró lo que siempre me decía: “confía en mí” y confié en él. Hoy soy tan feliz, mi esposo, mi amado alfa, tantos rechazos que viví y tantas angustias. Su cuerpo guarda las cicatrices que nos llevaron a este punto tan feliz de nuestra his