Alastor se reúne con sus lobos, les da duras indicaciones y el ambiente está tenso. Ninguno se pone a lo que dice, su enojo sobrepasa todo entendimiento.
Jade está en la su habitación, no ha parado de llorar mientras se toca el vientre. La ola de dolor y tristeza no la dejan apreciar el regalo que crece dentro de ella. Si bien agradece que está viva gracias a Alastor, también entiende que el dolor que siente cuando él la lástima es diferente a todos los dolores físicos que ha sufrido.
—Jade, ¿p