Olivia tiembla y Alastor la deja hablar como le pidió Arlo. Ella se sostiene de sus dos rodillas, respirando profundo para evitar desmayarse del miedo que tiene en este momento.
—Habla de una buena vez, si te gusta vivir—, ella cierra los ojos y llora angustiosa.
—Estuve caminando por los alrededores, cuando me asomé a esa celda para verla, yo no tenía idea de que alguien estaba ahí encerrado. Cuando me acerqué ingenuamente… me tomaron por el cuello y sentí el tirón en mi cabeza, pero no sabía