Capítulo 59: Corazón Noble.
Hubo un silencio largo. Lía bajó la mirada, y por primera vez, una sensación de alivio la invadió.
Con el tiempo, había aprendido a conocerlo: detrás de su carácter serio y de su mirada cansada, había un corazón noble, un hombre roto que trataba de reconstruirse.
—Está bien —respondió con una leve sonrisa—. Iremos. Pero solo por un tiempo, hasta que encuentre otro empleo.
—El tiempo que necesites —contestó él.
Lucía, que jugaba junto a la cama, levantó la cabeza y los miró.
—¿Vamos a una casa