Capítulo 44: Vamos a Divertirnos un Rato.
Mientras tanto, Lía había recibido un mensaje de Jorge.
“Necesito hablar contigo urgente. No tomes la ruta de la firma, yo te llevaré a casa.”
Apenas leyó esas palabras, el corazón le dio un vuelco.
Por fin —pensó—, Jorge había comprendido todo. Tal vez había descubierto que las mentiras de Dayana eran solo eso, y que ella nunca lo había traicionado.
Una sonrisa se dibujó en su rostro. El alivio y la esperanza la invadieron de golpe, como si, después de tanto dolor, por fin el destino le ofr