Capítulo 34: No Todos Nacen Para Brillar.
Fue Mary quien rompió el tono amable con un comentario aparentemente inocente:
—Hoy en la clínica vimos a la hija de Augusto —dijo mientras cortaba su carne con calma—. Lía Ramírez… aquella muchacha que estudiaba con Betty. Tiene una hija enferma.
Betty levantó la vista con una sonrisa apenas disimulada.
—sí? También trabaja haciendo limpieza en la firma —respondió, con sorpresa—. Qué vueltas da la vida, ¿no? Siempre quiso competir conmigo, juraba que sería mejor estudiante… y mírala ahora, c