Capitulo 33. La Pobreza la Tenía Atrapada.
Jorge acompañó a su madre al médico aquella tarde. Siempre había sido el hijo consentido, el orgullo de los Cancino. Era atento, responsable y, según todos decían, el más equilibrado de la familia. Sus padres confiaban tanto en él que lo habían nombrado vicepresidente de la firma de abogados, una posición que había aceptado más por deber que por ambición.
Mientras tanto, por pura casualidad, Lía también estaba en la clínica. Había llevado a Lucía a una nueva cita médica; la pequeña ya había com