La semana fue un relámpago.
Después de la llegada de Bruno, todo se hizo más ligero para Melissa, ir al trabajo, estar con Luca por las tardes y noches, sobre todo las noches largas con Bruno.
Pero lo único que no iba a ser nada ligero, era hablar con Javier.
—Necesitamos hablar, y es urgente, aunque sea por videollamada.
Hubo un silencio detrás del auricular, mientras Melissa tocaba algunas telas.
—No sabes el trabajo que tengo, y también tengo una noticia para darte —ella frunció el ceño y s