Melissa había notado un bullicio de repente, la misma Gianni había salido de pronto por la situación y ella se levantó solo notando que había algunos hombres de seguridad entrando.
Su ceño se frunció levemente acercándose, y no pudo evitar escuchar una voz conocida.
¿Bruno? ¿Cómo? ¿Estaba aquí?
—¿Quiénes eran exactamente?
—Uno de ellos es empresario, está inyectando dinero y…
—Ya no más —la voz de Bruno era totalmente afilada cuando cortó.
—No tenías que ponerte de esa forma, mírate, tienes los