3: Casarnos cuanto antes

Eleanor estaba sentada en el asiento del copiloto. Giró la cabeza para mirar a Archie, que conducía a su lado.

Sí, había aceptado el contrato matrimonial que Archie le había propuesto. Pero no esperaba que ese mismo día él fuera a llevarla directamente a conocer a su familia.

—¿Tiene que ser tan rápido, señor Archie? —preguntó Eleanor, mirando al hombre que permanecía concentrado en la carretera.

Ahora Archie solo llevaba una camisa negra. Se había quitado la chaqueta después de que esta quedara empapada.

—Cuanto antes, mejor.

Habló con un tono que no parecía admitir negociación alguna.

Eleanor entrelazó nerviosamente los dedos sobre su regazo.

Todavía no sabía cómo explicarle a su padre el matrimonio que Archie le había propuesto.

Apenas acababa de pensar en él cuando el teléfono dentro de su bolso comenzó a sonar.

Sacó el móvil y vio el nombre de su padre en la pantalla.

No contestó de inmediato.

Intentaba adivinar por qué la llamaba cuando normalmente jamás se preocupaba por ella.

Seguramente Julian ya se había quejado de la cancelación de su compromiso.

—Si es importante, contesta.

La voz grave y firme de Archie llenó el interior del vehículo.

Eleanor lo miró con vacilación, pero finalmente respondió la llamada.

—Hola, papá.

Apenas el teléfono tocó su oído, la voz furiosa de Jackson resonó al otro lado de la línea.

—¿Dónde estás? ¿Qué demonios hiciste para que Julian cancelara el compromiso? ¡De verdad eres una hija inútil, Eleanor!

Una de las manos de Eleanor se aferró con fuerza al borde de su falda.

Tal como había imaginado.

Su padre la llamaba únicamente para reprenderla después de escuchar la versión de Julian.

Pero ¿por qué tenía que ser ella la culpable?

¿Acaso no había sido Julian quien la engañó?

Eleanor inhaló profundamente y respondió con calma:

—Estoy de camino a casa. Llegaré en unos minutos.

La llamada terminó poco después.

Eleanor apartó el teléfono de su oído y observó durante unos segundos el nombre de su padre en la pantalla.

Era cierto.

Si no hubiera ocurrido algún problema, jamás la habría llamado.

Y lo más absurdo era que todavía seguía sorprendiéndose por una actitud que nunca había cambiado.

La ignoraba.

No se preocupaba por ella.

Y solo la recordaba cuando podía utilizarla para algo.

Archie le lanzó una breve mirada.

Notó la tristeza reflejada en los ojos de Eleanor.

Su expresión, sin embargo, permaneció tan inescrutable como siempre.

Luego volvió a concentrarse en la carretera mientras conducía hacia la residencia de los Montgomery.

Finalmente, el automóvil se detuvo frente a la mansión de la familia Montgomery.

Ambos bajaron del vehículo.

Apenas estuvieron de pie junto al coche, Archie extendió una mano hacia ella.

—¿Qué ocurre? —preguntó Eleanor al ver el gesto.

—Ahora somos una pareja. Lo lógico es comportarnos como tal.

Su tono fue firme e indiscutible.

Pensándolo bien, tenía razón.

¿Por qué seguía cuestionándolo todo?

Eleanor tomó la mano que le ofrecía.

En cuanto sus dedos se entrelazaron, sintió la suave presión de los de Archie rodeando los suyos.

—Y acostúmbrate a hablarme de manera menos formal cuando estemos delante de otras personas o nuestro secreto quedará al descubierto.

La advertencia fue clara.

Eleanor asintió varias veces.

Juntos entraron en la casa y caminaron hacia la sala principal.

Nada más llegar, la mirada de Eleanor se dirigió hacia Jackson Montgomery, su padre, que estaba sentado junto a Samantha, su madrastra, e Iris, su hermanastra.

La expresión fría de Jackson le provocó una incómoda sensación en el pecho.

Antes de que pudiera decir una sola palabra, la voz de su padre resonó en toda la habitación.

—¡¿Así que terminaste con Julian porque ya tenías a otro hombre?!

Eleanor se quedó paralizada.

Lo miró con absoluta incredulidad.

—¿Julian dijo eso?

No podía creer semejante acusación.

—No.

Jackson respondió con severidad.

—Pero la presencia de este desconocido es más que suficiente para explicar por qué Julian canceló el compromiso.

Eleanor lo observó sin poder creerlo.

¿Cómo podía acusarla sin una sola prueba?

—No fui yo quien terminó el compromiso. Fue Julian.

Intentó defenderse.

—Si no fuiste tú la razón, entonces explícame por qué llegas a casa acompañada de otro hombre, Eleanor.

Samantha finalmente intervino.

Su mirada se posó sobre Archie, que permanecía junto a su hijastra.

Aunque vestía de manera sencilla, con una camisa negra y pantalones de vestir, era imposible negar que se trataba de un hombre atractivo y distinguido.

—No sé qué problema existe en esta casa.

Después de observar en silencio a la familia de Eleanor durante varios minutos, Archie finalmente habló.

—Pero mi presencia aquí no tiene nada que ver con el asunto que están discutiendo.

Jackson frunció el ceño.

Claramente no le gustó el tono de Archie.

—¿Quién eres tú y qué pretendes al venir aquí?

De pronto, sus ojos descendieron hasta las manos entrelazadas de Archie y Eleanor.

Su expresión se endureció.

—Y, además, ¿por qué sigues sujetando la mano de Eleanor?

Archie permaneció erguido y tranquilo.

Su expresión era serena e imperturbable.

—Llevo mucho tiempo enamorado de Eleanor. Al enterarme de que su prometido acaba de abandonarla, decidí venir para pedir su mano y casarme con ella cuanto antes.

Jackson, Samantha e Iris quedaron completamente atónitos.

Los tres se miraron entre sí antes de volver a dirigir toda su atención hacia Archie.

—¿Eres consciente de lo que acabas de decir?

La voz de Jackson se elevó de inmediato.

—¿Y quién demonios eres tú para atreverte a querer casarte con Eleanor?

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP