En el comedor principal de la residencia Richter.
Aquella mañana, el ambiente era mucho más cálido de lo habitual. Archie ya estaba sentado con elegancia en la cabecera de la mesa, vestido con un impecable traje negro y una camisa perfectamente abotonada. Aunque seguía proyectando la misma imagen firme e imponente de siempre, había una serenidad distinta reflejada en su rostro.
Eleanor permanecía de pie junto a la mesa. Los platos que había preparado ya estaban servidos y estaba lista para aten