Aquella tarde, por primera vez en mucho tiempo, Eleanor salió del edificio de Richter Company cuando el sol aún no se había ocultado por completo.
Sin montañas de trabajo ni las constantes intimidaciones de Abigail, el camino de regreso le resultó mucho más ligero.
Eleanor volvió sola a casa, ya que Archie tenía que quedarse trabajando hasta tarde. Además, ella había rechazado que el chófer fuera a recogerla y prefirió regresar en autobús.
Una vez sentada junto a la ventana, apoyó la cabeza con