Capítulo 23. Un cachorro Inesperado
Sin saber en qué momento ya tenía a su jefe frente a ella apretando con fuerza su brazo derecho chocando el delicado cuerpo de la omega con la pared.
– Auch – se quejo Luar por lo bruto que había sido kim–. Eres un animal.
– Y tú eres una puta – le gritó.
Luar trató de pegarle pero el alfa fue mucho más rápido y con la mano que le quedaba libre agarró la suya, logrando inmovilizarla.
– Aaaaaah – gritó con furia la omega –. Estupido, siempre has sido eso, un estupido, que soy una puta… si, lo so