—Por cierto, aún no te he preguntado tu nombre —dijo Diego con suavidad.
Su voz era realmente agradable, suave, como en el pasado.
—Luna López —respondió Luna, bajando la mirada y respirando hondo. Luego, sonrió con tranquilidad.
《Bueno, el pasado es pasado. Considerémoslo como si hoy fuera nuestro primer encuentro.》Pensó.
—Tu nombre es muy bonito —dijo Diego, levantando ligeramente las comisuras de los labios, mientras sus ojos se posaban en el uniforme de Luna—. ¿Trabajas aquí? ¿Eres empleada