El teléfono sonaba una y otra vez. Luna no tuvo más opción que contestar.
Al otro lado de la línea, la voz de Catalina transmitía una gran inquietud.
—Luna, lo de la licitación no importa ahora. Hay algo más urgente.
—¿Qué pasa? —Luna trató de mantener la calma.
—Te digo que creo que tu exmarido no ha perdido la memoria. No te dejes engañar por él —Catalina afirmaba con firmeza.
—Sé que no ha perdido la memoria —Luna alzó la vista hacia Leandro y esbozó una sonrisa fría.
—Tu exmarido ya ha inves