Las preguntas de Celia hicieron que a Luna le doliera el corazón aún más. En su interior, no podía aceptar la idea de que Leandro estuviera con otra mujer... Solo pensarlo le provocaba un dolor punzante, una sensación de asfixia. Se dio cuenta de que ya estaba profundamente atrapada en esta situación. No quería perderlo; todavía lo amaba.
Sin embargo, solo era la exesposa de Leandro. Aunque su relación no hubiera terminado del todo, él, tarde o temprano, se casaría con otra mujer, compartiría su