Capítulo 37: dar placer a...
Sibelle
Y le oro al Señor para que toque su corazón, que se vuelva más humano.
Después de terminar de comer, me limpia la boca como se haría con un bebé y luego me pregunta si quiero beber algo en particular:
- No, estoy bien, no tengo ganas de nada.
- Toma de todos modos, un helado de chocolate.
- ¿Por qué me preguntas si es para darme algo más de comer?
- Vas a cuidar tu lenguaje, jovencita. Abre la boca, haaaa...
¡Señor! ¿está seguro de que está bien?
¡Acabo de decirle que no quiero comer má