Sibelle
– Vas a abrir bien los ojos y a verme darle placer a otra mujer mientras me corro.
– ¡No me voy a quedar aquí, eso jamás!
– Eso está por verse.
Cierra la puerta con llave y saca unas esposas, escondidas en uno de los cajones. Se acerca a mí. Jennifer sigue desnudándose sin prestarnos atención.
Me atrae hacia él, me levanta y me arroja sobre la cama. Intento levantarme, pero él se abalanza sobre mí. Se posiciona encima de mí, agarra mis dos manos y las aprisiona a ambos lados de la cama