Sibelle
- Sí, siempre tiene la nariz metida en los libros en su oficina, me pregunto si tiene tiempo para dormir un poco. Háblale un poco, dile que el trabajo no se va a ir, puede salir un poco, le hará bien.
- De acuerdo, Luce, me gusta ese diminutivo. Le hablaré.
- Muchas gracias.
Voy a buscar a Andréa, que como dijo Luce, se encuentra en su oficina, revisando las cuentas. Me acerco despacio detrás de ella y la hago saltar al cerrar bruscamente el gran libro frente a ella.
- ¡Sibelle! ¿Quiere