Apenas salió del club, Matías recibió una llamada de su hermano mayor. Al leer el contenido del mensaje, se sobresaltó.
—¿Qué te pasa? ¿No me vas a salir ahora con el rollo del hermano mayor controlador?
—Por primera vez me gusta alguien en serio, no me la vayas a arruinar.
—Ya tengo diecinueve años, ya estoy grandecito para estas cosas.
Se puso a hablar sin parar, porque Diego tenía antecedentes: de pequeño lo controlaba estrictamente, no le permitía noviecitas ni faltar al colegio, todo tenía