Me vi en el espejo, húmeda, desencajada. Algo en mí se había roto. Tal vez la inocencia. Puede que la fe en las personas. O en el amor...
Respiré hondo. Tenía que mantenerme entera, al menos lo suficiente para hablar con él.
Sequé mi rostro con la toalla y me vestí con ropa cómoda, aunque el pulso inestable en mis dedos me dificultaba incluso abotonarme. Antes de salir del baño, me detuve frente al espejo una vez más, respiré profundo y recordé algo que había visto en más de una ocación en doc