Don Darío respiro y no podía creer que ella estuviera pensando eso, no cuando le pretendían hacer daño — Los amigos no dañan a lo que uno aprecia y te quisieron lastimar, al igual que tu expareja llegaremos hasta las últimas consecuencias. Sí me gustaría que me avises dónde vas a estar y me preocupa que esto ocurra de nuevo —
Korina eso la alarmo, pero al menos Don Darío estaba dispuesto a cuidarla — De acuerdo y gracias por llegar los dos en el momento preciso —
Él apretó su mano, inclinándose