Entre tanto, Jaik:
Estoy totalmente preocupado por lo que estoy viendo en este momento. El abuelo ángel está consciente–inconsciente, realizando su conjuro celestial para traer de vuelta a esta mujer de descendencia divina.
El hombre se ve agotado; pienso que en cualquier momento podría desvanecerse, y es demasiado obvio que, si eso ocurriera, ella también moriría.
Trato de alejar esos pensamientos de mi mente y, por un instante, me quedo maravillado ante la perfección de esta joven angelical.