Mi intento de despertar es un fracaso. Aún sigo perdida en este recuerdo que me consume y me hace sentir cada vez más cansada. Sigo en lucha continua con el espíritu maligno; apenas puedo moverme, el veneno atraviesa mi cuerpo como un río oscuro y helado.
El ser maligno me observa con gesto de burla. De su boca solo salen mentiras.
—¿Cómo es posible que tu sangre no sea de un guerrero celestial de clase uno, si apenas eres una novata?— susurra con desprecio.
Recuerdo el poder que usé la última