Un par de días después del entierro, Valentino se halló en medio de una conmoción dentro de las oficinas de la empresa. Había altercados, reclamos de los empleados y un caos que crecía a cada minuto. Los periodistas, sin perder tiempo, se presentaron en las puertas para pedir explicaciones a quienes protestaban frente a las sedes centrales. La respuesta que daban los trabajadores era que habían sido despedidos injustamente por una supuesta necesidad de recortes de personal y presupuesto. Sin em